EL DEPOSITO Y TALLER PICO

En un párrafo acerca del ferrocarril en La Pampa en el Archivo Histórico Provincial puede leerse: "Los pueblos pampeanos tocados por la varita del ferrocarril son inconfundibles: una cuadrícula de paralelas y verticales de las vías y la estación en el centro longitudinal: una plazoleta ante la estación y la calle que nace de ella, seguramente la principal o una de las principales del pueblo. Cerrando el contexto, una calle paralela a las vías que se pierde a dos horizontes y los grandes galpones ferroviarios alineados entre los desvíos. Delimitando el pueblo, dos inevitables pasos a nivel más allá de los cuales sólo hay llanura o monte".

Ese fue el comienzo, así nació General Pico, el cual se fundó el 11 de noviembre de 1905. Para ese entonces, el Ferrocarril Oeste ya tenía tendido sus rieles hasta Meridiano Quinto, hoy González Moreno, donde existía un pequeño depósito de locomotoras. La política de expansión de la empresa y la pujanza inicial que revelaba General Pico -a la sazón el más importante núcleo humano del norte de la provincia de La Pampa, donde ya se brindaban generosas cosechas y se poblaba de cientos de cabezas de ganado de diversas especies- determinó que en 1906 se prolongara la vía hasta la estación Monte Nievas, brindando un servicio especial, ya que se corría un tren nocturno tres veces por semana, índice cabal de la importancia que tomaba esta avanzada del progreso.

En 1908 quedaba también librada al servicio público la línea hasta Telén conformada por las estaciones General Pico, Metileo, Monte Nievas, Eduardo Castex, Boeuf, Conhello, Rúcatelo, Tte. Gral. Emilio Mitre, Luan Toro, Loventué, Victorica y, finalmente, Telén. Es en ese mismo año que se inicia la construcción del "Depósito de Locomotoras General Pico", bajo la dirección del Ingeniero Español Don H. Llorent, estando a cargo de la instalación mecánica, transmisión y maquinarias el señor Américo Beretta, de vasta experiencia en la especialidad en los Talleres del F.C. Sud.

Este depósito quedó concluido en 1909, siendo su primer jefe el citado Sr. Beretta y Encargado de¡ Taller de Reparación de Locomotoras el Sr. Victoriano Medrano. En 1910 se inició la construcción de la vía desde Trenel
hasta Caleufú, consolidándose así este nudo ferroviario que tomó como eje a General Pico, y que con el tiempo se fue acrecentando, constituyendo un centro operativo de singular magnitud dentro del Ferrocarril Sarmiento.

Por entonces se trabajaba en tres turnos rotativos que cubrían las 24 horas del día contando, además, con un turno discontinuo de 8 horas, donde se desempeñaba el grueso del personal.

La incorporación de las unidades diesel eléctricas, además de reducir cuantitativamente el parque tractivo y consecuentemente el plantel de personal, permitió una mejor atención de los requerimientos de tráfico y as¡ vemos cómo en el período 1959 a 1962, la entrega de locomotoras de vapor por este depósito fue de un promedio de 4.294 anuales, mientras que las locomotoras diesel eléctricas y coches motores Fiat, entre 1965 y 1968 promediaron 5.461 por año. El personal en 1962 era de 318 hombres entre galpón, administrativos y conducción, pasando a ser de 217 agentes a principios de los 70.

La Sección Ajuste a principios de la década del 70, estaba provista de las maquinarias y herramientas necesarias para la reparación de las locomotoras diesel eléctricas (G-12, GR-12 W, GA8), efectuándose las revisiones progresivas, siendo el promedio mensual de 22 unidades atendidas. En esa misma sección del depósito, se atendían también trabajos para vagones y órdenes de fabricación y reparación de piezas y repuestos diversos para uso local y del Departamento.

Anexo al Depósito se hallaba instalado el Taller de Reparación de Vagones, que funcionaba desde fines de 1963, habiendo salido el primer vagón reparado el 31/12163. Se llegaron a entregar a Tráfico un promedio de 50 vagones mensuales, ya sea de reparación liviana, parcial, general, pesada y de reconstrucción. El total de vehículos atendidos y librados al servicio, ascendía en diciembre de 1969 a la cifra de 1.637 unidades. En esta planta se desempeñaban 56 hombres, entre personal obrero, de supervisión y administrativo.
En el Depósito General Pico también tenía su base un tren de auxilio, con vagones y grúa de procedencia japonesa.

Acompañando al depósito de locomotoras, por ese entonces había varias playas en las que se maniobraba. Podemos mencionar la Playa Este, que nacía aproximadamente 1 Km. antes de la estación y llegaba hasta ella, y allí se operaba con los cerealeros. (Es de destacar que a mediados de los años 80, en épocas de cosecha circulaban aproximadamente 40 trenes semanales en el sector Timote General Pico). La Playa Estación se ubicaba frente a la misma, y allí maniobraban los trenes de pasajeros que partían rumbo a Once, Realicó-Once, Telén y Arizona, además de algún carguero. Un poco más al oeste se encontraba la cochera donde descansaban los coches pullman y, si había lugar, algún vagón vivienda.
Todo esto es un breve raconto de lo que fue el depósito de locomotoras y taller de reparación de vagones de General Pico, quizás en lo que fue su época más gloriosa. Hoy en día dicho taller está en manos de Ferroexpreso Pampeano, concesionaria de cargas que surca el suelo pampeano. Hoy el panorama no es el mismo que se podía observar por aquellos años; se han levantado varias vías frente a la estación y junto a éstas también se fueron los galpones. El movimiento es mucho menor, ya que sólo circulan trenes cerealeros, pues el servicio de pasajeros se vio interrumpido por las inundaciones a mediados del año 2001.
Como testigos, en las inmediaciones de los Talleres, quedan algunos vagones de carga, rogando no terminar sus días presos de algún remate.

INFORME: ROMAN SCOVENNA FOTOS COLECCIÓN AUTOR

FUENTE: REVISTA TODO TRENES N° 25