HISTORIA

 

La historia Argentina está llena de extraños personajes olvidados que se aventuran hacia el Sur en búsqueda de sus propios destinos. Son actos de fe y de valor de hombres y, a veces mujeres, que ofrecen como testimonio sus exiguas victorias y todas sus derrotas pero, hay algo que está más allá de sus ambiciones y que los alienta a seguir, a pesar del frío que congela el cuerpo y el alma y a pesar del viento demoledor que parece querer desviarlos de su camino.

Un rincón del Planeta, muy cercano al Cabo de Hornos y al "Fin del Mundo", atrapado por la bravura de los océanos Atlántico y Pacífico, despierta pasiones por su belleza y hechizo inexplicable

Tierra del Fuego, la isla ardiente de misterios y leyendas, en el extremo austral de la Patagonia Argentina; rodeada de naufragios y bajo un clima que no otorga tregua, parecía esperar como un castigo a quien se animara a pisarla. Allá, donde el sol parece tímido para quebrar la noche casi eterna.

En 1882 se produce la "Expedición Austral Argentina", su estandarte es la corbeta "Cabo de Hornos" al mando de Luis Piedrabuena, su objetivo: explorar el desconocido sur y consolidar la soberanía del joven país en aquellas regiones. Al jefe científico de la expedición, teniente de la marina italiana, Santiago Bove, se le atribuye haber señalado, por primera vez, la posibilidad de asentar una prisión en Tierra del Fuego.

Un año más tarde, en 1883, el Presidente Julio Argentino Roca recoge esa sugerencia en un proyecto de Ley que presenta en el Congreso de la Nación y, en el cual, propicia una "colonia penal al sur de la República".En su mensaje a los legisladores alude a los buenos resultados obtenidos con iniciativas similares por Francia en Nueva Caledonia y Argelia y por Inglaterra en Australia.

La ley no se había sancionado cuando, en 1884, llegan los primeros presos civiles a Ushuaia. Son elegidos por sus aptitudes físicas y por sus habilidades manuales para la instalación de una estación de la Prefectura en Tierra del Fuego y en Isla de los Estados y para la construcción de un Faro.

Al frente de la misión está el Coronel de Marina Augusto Laserre quien, el 12 de octubre de ese mismo año, funda Ushuaia. Ushuaia, vocablo de la lengua de los indios Yamanas que significa: Bahía Profunda hacia el Oeste".

A los pocos días, el Presidente Roca promulga la ley por la que se organiza los Territorios Nacionales en nueve gobernaciones. Una de ellas es Tierra del Fuego. Y el 27 de junio de 1885, por decreto, fija en Ushuaia la capital de la gobernación más austral. A fines de 1895, el Congreso sanciona la Ley 3.335 cuyo artículo 1º dispone: "las penas correccionales o de prisión que los jueces de la Capital Federal y Territorios Federales impongan a los reincidentes por segunda vez, serán cumplidos en los Territorios Nacionales del Sur que el Poder Ejecutivo designe al efecto.

El 3 de enero de 1896, se designa al territorio de Tierra del Fuego para el cumplimiento de dicha Ley y se encomienda a su gobernador el proyecto de construcción y la reglamentación del Penal. Pocos días después, en instalaciones provisorias y absolutamente precarias, hechas de zinc y de madera, se habilita en Ushuaia la Cárcel de Reincidentes.

En los primeros meses del siglo, el Penal recibe a sus primeros habitantes. Son condenados a pena de presidio, un peldaño anterior a la pena de muerte según el Código Penal de la época. Se trata de reclusos de la peor calaña, la hipótesis de colonización pierde sentido. El ingeniero Catello Muratgia, segundo director del penal, comienza la construcción definitiva de un establecimiento carcelario adecuado y , el 15 de septiembre de 1902, coloca la piedra fundamental.

La cárcel se construye con materiales de la zona: roca basáltica, madera de los bosques, arcilla y arena del suelo da la región y de los riachos cercanos. La mano de obra la constituyen, por cierto, los penados.

Para trasladar los materiales se monta el XILOCARRIL, es decir un tren que circula sobre rieles de madera. Su trocha tiene menos de un metro de ancho y su tracción la forman fuertes bueyes que arrastran los vagones playos por sus humildes vías.

Años después, el ingeniero Muratgia le hace saber al Ministro de Justicia la necesidad que tiene de "varios kilómetros de vía Decauville". Sus notas dicen: "No pudiéndose adoptar xilocarril, que he hecho emplear en el transporte de las piedras, por cuanto la explotación de los bosques fueguinos obliga al frecuente cambio de instalación de vía, si bien es poco costoso, demanda mucho tiempo y mucho trabajo".

A finales de 1909 y principios de 1910, se registran los primeros movimientos ferroviarios. Las vías "Decauville" con trocha de 60 centímetros, comienzan a prestar su servicio e inicia su trabajo el "Tren de los Presos", tal como se lo conoció en la voz popular. El trencito une el Presidio con el campamento de tala de bosques, para ello, cruza la ciudad por la costanera.

El nuevo tren se convierte una herramienta fundamental para terminar la construcción y, también, en un aliado que asegura la leña para cocina y calefacción del presidio durante todo el año.

Durante dos décadas, el tendido ferroviario avanza sobre la ladera oriental del Monte Susana y, cuando las locomotoras originales no pueden acceder a las partes más elevadas de ese sector, se continúa el ramal por el centro del valle del Río Pipo, adentrándose, más tarde, en lo que hoy es Parque Nacional Tierra del Fuego.

Los antiguos pobladores de la región todavía recuerdan la locomotora bautizada como "La coqueta". Era la más chica y fue la primera en llegar al Presidio. Se ganó su nombre porque se desplazaba dando pequeños saltitos a lo largo de su recorrido.

En el Presidio se instalan talleres con la idea de ocupar a los presos en algo útil y prepararlos en un oficio para encontrar trabajo una vez que recuperaran la libertad. Se les asigna una remuneración por jornada de trabajo.

Nace el aserradero, la carpintería, la ebanistería, herrería, panadería, taller de fotografía, imprenta, sastrería, zapatería y todos se ponen a disposición del pueblo como también el servicio médico y la farmacia con que cuenta la cárcel.

Los habitantes de Ushuaia también se benefician con la extensión de servicios como el de electricidad y el de agua corriente así como por la construcción de calles, caminos, plazas y puentes realizados por los mismos presos.

El duro trabajo sigue hasta el cierre del penal, ordenado por decreto presidencia de marzo de 1947 en atención a razones de orden penitenciario.

El predio del Presidio pasa a la Armada Argentina y se transforma en asiento de la Base Naval. Los marinos reemplazan a los presos. Y dos años más tarde, en 1949, se produce el terremoto más violento del siglo en la isla. Gran parte del tendido ferroviario queda bloqueado y el tren parece haber llegado al fin de sus días.

Sin embargo, el gobierno hace el esfuerzo de ponerlo de nuevo en servicio. Es apenas una prórroga de la agonía. En 1952 el "Tren de los Presos" deja de circular, se acalla su ruido de vapor y con él se disuelve el último vestigio de las rudas voces de aquellos presos que hicieron patria, de aquellos presos que buscaron redimirse consigo mismo ante la tremenda soledad austral, de aquellos presos cuyo espíritu conmovido nos dejó algún canto anónimo y poético:

Cuando de mirar hacia el ocaso
Con mi triste mirar de pordiosero
Me resigno a morir como viajero,
Que se rinde al dolor de su fracaso.

La sombra que vendrá desde el ocaso
Me encontrará sentado en el sendero,
Si no puedo llegar, si nada espero
Para que voy a dar un solo paso.

Que se pudra mi cruz entre la escoria
Donde cayó la fé de mi destino
Y se cubrió de lodo mi memoria.

No merezco otro fin, cruel peregrino
Atravesé la noche de mi historia
Dejando sangre humana en el camino.

Después de cuatro décadas de sueño y olvido, el tren renace de la mano de un emprendimiento lleno del condimento de aventura que era necesario para reflotarlo. El "Tren de los Presos" resurge en el bello tren turístico que constituye el "Ferrocarril Austral Fueguino".

El proyecto nace de una idea poderosa y espontánea que no mide beneficios ni dificultades. Es más un entusiasmo, un ímpetu creativo que un emprendimiento comercial más allá de que éste pudiera resultar fructífero. Es un intento de recuperar aquel pionerismo forjador de Ushuaia.

Cuarenta y dos años después de su último servicio, en 1994, el tren más austral del mundo, el "Tren de los Presos", retoma su recorrido histórico. Las comodidades son distintas pero el espíritu emprendedor busca rescatar el esfuerzo de aquellos hombres rudos que nos precedieron.

El arranque de la idea del tren se une a otra idea de la empresa Tranex: promocionar Ushuaia y su tren a nivel internacional. Para ello se toma en cuenta la belleza impactante y la pureza del paisaje fueguino, sus picos blancos que coronan el verde de sus valles y, al mismo tiempo, la casi leyenda del trencito del presidio con las sombras de las almas de aquellos hombres, maquinistas, conductores y pasajeros a la vez de sus vidas malogradas.

En un país como Argentina, en el que la tradición ferroviaria casi se ha perdido por completo, la tarea fue múltiple y no dejó lugar para el desaliento o la fatiga. Se diseñó y construyó un ferrocarril de trocha angosta similar a la original, sin más apoyo financiero ni técnico que el de la misma empresa.

Se buscaron rieles adecuados al futuro ferrocarril. Paradójicamente se encontraron en Buenos Aires, a tres mil kilómetros de donde habían servido. Se trata de rieles utilizados por el ferrocarril de Río Turbio usado para llevar el carbón de las entrañas patagónicas hasta el puerto de Río Gallegos. Casi 500 toneladas de vías de 10 metros de largo cada una y con 17 kilos de peso por metro debieron ser transportados en barco hasta Tierra del Fuego.

Conseguidos los rieles, apareció la necesidad de los durmientes sobre los cuales asentarlos. Los utilizados pertenecieron a un ramal ferroviario levantado en Villa Angela, en la norteña provincia del Chaco. Desde allí fueron transportados a lo largo de cientos de kilómetros hasta el puerto de Buenos Aires desde donde se los embarcó con destino a Ushuaia a la que llegaron tras recorre el país, literalmente, de punta a punta.

Ya con los elementos principales conseguidos, fue necesario trabajar arduamente para redescubrir el terraplén que el terremoto de 1949 había sepultado y, una vez detectado su recorrido original, se lo reconstruyó con nuevos sistemas de drenaje.

Cuando el emprendimiento se inició, habían desaparecido las antiguas vías y durmientes y quedaban, apenas, escasos rastros de la antigua traza del Tren del Presidio. Se consultó al museo del Fin del Mundo gracias al cual se accedió la documentación que revelaba el recorrido del antiguo camino ferroviario.

En un principio, el proyecto alentó la idea de construir la totalidad de las locomotoras y de los vagones de forma artesanal. Entonces, se eligió una trocha de 50 cms., es decir 10 centímetros menos que la vía original conocida como "decauville". Se inició la construcción de coches de pasajeros y, nada menos, que de una locomotora adecuada para las curvas cerradas y grandes pendientes propias de un ferrocarril de montaña. Es decir que debía buscarse una máquina con la potencia suficiente para arrastrar trenes pesados. Se decidió que fuera una máquina del llamado BEYER GARRAT.

En Febrero de 1994 comenzó la construcción de esa locomotora. En base a los planos originales de la primitiva máquina de vapor de ese tipo, aunque incorporándole algunas modificaciones entre las cuales está el uso de otro combustible: se sustituyo el carbón por gasoil eliminándose, de ese modo, la salida de chispas por la chimenea que representaba, sin duda, un riesgo para los bosques cercanos.

La construcción demando nueve meses de arduo trabajo. En este caso, la máquina tipo Garrat; totalmente artesanal vio la luz la única locomotora del tipo ¨De Vapor¨ construida en la República Argentina.

La segunda locomotora que incorporó el Ferrocarril Austral Fueguino, se fabricó en Inglaterra. Más liviana y menos potente que la primera, su diseño surge del popular modelo de 1890, Lynton & Barnstaple, que circuló en el ferrocarril del sur de Inglaterra durante décadas. Al igual que en su hermana criolla, el gasoil suplantó al carbón por las razones de seguridad ambiental ya explicadas.

Por otra parte, la empresa compró una antigua locomotora alemana que había prestado servicios durante cincuenta años en los ferrocarriles de Corrientes y Mendoza. Se trata de la Diesel Orenstein & Koppel modelo 1938. Hubo que agudizar el ingenio para repararla totalmente con repuestos originales y, despues, para adaptar su trocha ¨Decauville¨ a la particularísima trocha de 50 centímetros del Ferrocarril Austral Fueguino. Su peso, de 13 toneladas, su potencia de 72 caballos, unidas a la velocidad de puesta en marcha, la convirtieron rápidamente en la máquina ideal para funcionar en las heladas jornadas del invierno fueguino, época en la cual se forman montículos de nieve de hasta dos metros sobre las vías. A ella le cupo el honor de inaugurar oficialmente el servicio del tren, el 11 de octubre de 1994.

Pero además, era necesario contar con locomotoras de trabajo para realizar el tendido de las vías a punta de riel dentro del Parque Nacional. Para ello, la empresa incorporó dos viejas locomotoras Ruston, equipadas con varios vagones de carga especiales, construidos en los talleres propios. A estas simpáticas maquinitas y sus vagones les tocó convertir en realidad el tendido de las vias por las que el nuevo tren, remedo de aquel de los presos, circula en la actualidad.

Los cómodos vagones de pasajeros, se fabricaron sobre un nuevo diseño compatible con los de la era del vapor. Dotados de amplias ventanillas que permiten una perfecta visión del paisaje, estos coches tienen el interior revestido en caoba lustrada con detalles decorativos en bronce, se trata de verdaderas joyitas ferroviarias que, claro está, tienen aclimatación adecuada para los rigores del clima fueguino.

Pero la estética que sin duda tiene el Ferrocarril Austral Fueguino se asienta sobre el trabajo durísimo y entusiasta hecho con temperaturas de hasta 17 grados bajo cero. Un trabajo en el que no sólo se pensó en la puesta en marcha del tren sino también, en no perjudicar el medio de la bellísima región. Así, para hacer el tendido, se evitó dañar la arboleda y cuando, excepcionalmente, hizo falta sacar algún viejo calafate para asegurar que el recorrido del tren fuera el original, se tomaron todas las precauciones para transplantarlo sano y salvo en la misma zona.

Un capítulo aparte es el de la Estación del Fin del Mundo, cabecera del ferrocarril. Construida para brindar las optimas comodidades de las mejores estaciones turísticas, la Estación del Fin del Mundo, reproduce el más puro estilo fueguino.

El Ferrocarril Austral Fueguino es un desafío convertido en realidad, un sueño que circula y del que se puede gozar al mismo tiempo que del esplendoroso paisaje austral. Y todavía más, porque con él, circulan los fantasmas de aquellos pioneros recios, de aquellos hombres tristes que fueron al Fin del mundo a pagar sus culpas y a encontrar un nuevo destino. Ese encuentro misterioso de emprendimiento potente, naturaleza singular y espíritu pionero puede ser encontrado por el viajero en sus coches y en su delicado sonido de vapor.

Donde Está el Ferrorcarril

"El Ferrocarril Austral Fueguino" (FCAF) se encuentra en las afueras de la ciudad de Ushuaia, a sólo 8 Km. hacia el oeste (a 15 minutos del centro de la ciudad).

"La Estación del Fin del Mundo", es la estación cabecera de este ferrocarril y se encuentra continuando la ruta nacional 3 , hacia el "Parque Nacional Tierra del Fuego".

La Estación se encuentra próxima al Valle del Río Pipo, entre el Monte Susana y la cadena montañosa Le Martial .

Arribar a la Estación del Fin del Mundo es sencillo y rápido, ya que es posible hacerlo con taxis o remises cuya tarifa aproximada desde el centro de Ushuaia es de $ 7. Para más información comunicarse con http://www.tierradelfuego.org.ar/ushuaia/

El Recorrido

El FCAF inicia su recorrido partiendo de la Estación del fin del mundo, sobre el mismo terraplén (camino) que recorrieron los presos 100 años atrás.

SSe interna en el Cañadón del Toro, cruza un puente sobre el Río Pipo, donde debajo del moderno puente, se puede observar los restos en madera del viejo puente y una vez que cruza este puente se detiene en la estación "Cascada de la Macarena", donde el visitante encontrará información referente a la forma de vida de los indios Yámanas, primeros habitantes de estas tierras. En esta parada también es posible ascender hasta un mirador que ofrece una fabulosa vista del Valle del Río Pipo y desde el cual es posible observar la naciente de la cascada "La Macarena" en la cadena Le Martial.

Luego de 15' , el silbato de los guardas llamará para que tranquilamente los turistas regresen al tren y este reinicie su marcha e ingrese al poco tiempo en área del bosque Sub-antártico, uno de los pocos que existen en el mundo.

Serpenteando el Río Pipo, el tren continúa atravesando sectores que muestran a través del paso del tiempo , la huella que fueron dejando los presos en su rutina diaria de cortar los árboles durante casi medio siglo de labor ininterrumpida.

Luego de bordear el turbal, suelo característico de la Tierra del Fuego, sobre el que se desarrolla un musgo llamado Sphagnum, el tren arriba a la "Estación del Parque" ,donde el pax podra disfrutar de un coche bar y utilizar las instalaciones sanitarias provistas en coches habilitados a tal efecto solo en determinados días de temporada alta.

El visitante tiene la opción de regresar a la Estación del Fin del Mundo o continuar su visita al Parque Nacional en otros medios de locomoción contratados con anticipación.

Durante todo el recorrido será acompañado por un guía bilingüe (ingles-español) que explicará en detalle la historia del "Tren de los Presos"

En síntesis, el pasajero podrá encontrar:

Paisajes , observando . Ríos, Cascadas, Bosques, Montañas, Túrbales, paisajes que hacen a la Tierra del Fuego.

La historia de lo que fue el tren de los presos, y su relación con le nacimiento de Ushuaia.

El encanto de viajar en un ferrocarril de época, locomotoras vapor, y la nostalgia de una era que ya pasó.

MAS INFORMACIÓN EN http://www.trendelfindelmundo.com.ar